Orgullo: egresado de la FRP, distinguido entre los mejores del país

Acompañado por el decano de la Facultad Regional Paraná de la UTN, Omar Berardi, en la tarde de este viernes, Alberto Esteban Rousseaux -egresado de la carrera de ingeniería electrónica de esta casa de estudios-, recibió la distinción “Isidoro Marín” que otorga la Academia Nacional de Ingeniería a los mejores promedios entre los egresados de todas las ingenierías del país.

El acto protocolar de entrega de premios se realizó este viernes en la Academia Nacional de Medicina en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Alberto Esteban Rousseaux, acompañado por el decano Omar Berardi, recibió su distinción por haber logrado un desempeño académico notable, que lo ubicó entre los mejores del país.

Beto Rousseaux –como se lo conoce aquí- finalizó su carrera de ingeniería electrónica en 2017 con un promedio de 9.29. En todo su recorrido académico, la nota más baja de Beto fue un 7.

“Para nosotros es un orgullo que un egresado de nuestra casa reciba una distinción de estas características, el año pasado le había tocado a Martín Campognoni y ahora a Alberto Rousseaux. Ellos, de alguna manera, representan el trabajo y el esfuerzo que realizan miles de estudiantes que se desarrollan en nuestra casa, donde también juega un rol central la tarea de docentes y no docentes, de toda la familia de la facultad”, destacó oportunamente el decano, Omar Berardi.

Desde 1993 la Academia Nacional de Ingeniería otorga un premio orientado a distinguir a los egresados sobresalientes de las carreras de Ingeniería que se dictan en universidades del país, sean nacionales, provinciales o privadas, reconocidas por el Estado Nacional. El objetivo del premio de evidenciar públicamente a quienes se hayan destacado por su capacidad y dedicación al estudio durante su carrera universitaria, alcanzando un nivel sobresaliente.

Los candidatos considerados para estos premios deben ser ingenieros egresados con un promedio igual o superior a ocho puntos y que los hayan realizado, como alumnos regulares, en los años establecidos como normal para la carrera. Entre esos casos se enmarcó, de modo muy claro y con holgura, el recorrido académico de Alberto Esteban Rousseaux.

En esta oportunidad fueron 53 los egresados distinguidos con el premio “Isidoro Marín”, entre las 83 instituciones invitadas. Entre los premiados, 17 pertenecen a facultades del interior del país, lo que significa un incremento respecto a los que recibieron idéntico galardón el año pasado, que fueron 10 egresados del interior.

DISTINGUIDO.

Paranaense, de 25 años, vecino de la facultad –vive con su madre y sus hermanos en su casa de calle Garrigó-, el egresado distinguido viajó a Buenos Aires para participar del acto protocolar de entrega de premios en la Academia Nacional de Medicina en un día muy especial.

“Es el día del cumpleaños de mi mamá el 1 de diciembre, así que un regalo para ella ya lo tengo resuelto”, dijo Beto Rousseaux, en diálogo con el área prensa de la FRP, cuando conoció la noticia de su premio.

RECORRIDO.

Beto Rousseaux finalizó sus estudios secundarios en 2011 en la Escuela Del Centenario, en Paraná. Como siempre tuvo mucha facilidad para la matemática, pensó en seguir bioingeniería pero cuando se puso a analizar más a fondo esa alternativa creyó observar que su camino se dirigía hacia la parte de “circuitos”. Investigando sobre el asunto, eligió inscribirse en la Regional Paraná de la UTN para estudiar ingeniería electrónica.

“A mí en la escuela me iba bastante bien, tenía una buena base, pero el primer año costó y fue muy importante el modo en que nos motivaban Tino y Dorita Berutti, eso sumó un montón”, recordó el ingeniero, que más allá de un trayecto impecable en la carrera tuvo sus cavilaciones, sus instancias de duda.

“Todo lo que fueran materias básicas, física y matemática, me iba bastante bien. Pero al momento de rendir taller de electrónica fue un punto de inflexión, porque ahí estaba a fondo en la carrera y me costaba, cuando entendí y me gustó, ya la motivación me llevó derecho a todo”.

Beto Rousseaux hizo su práctica profesional en una empresa de la zona, RETSA y cuando finalizó su tarea en la firma le pidieron que deje sus impresiones, sus ideas.

“Yo les dije que me había encantado la experiencia, pero que veía difícil encontrar empresas para trabajar que se dediquen al desarrollo, que era lo que me interesaba. Ahora estoy haciendo eso y en esa empresa, trabajando en desarrollo y la verdad es que no puedo pedir más, estoy muy feliz con eso”, concluyó.

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