El discurso del Decano: “reflexión y acción marcarán nuestro camino”

Alejandro Carrere asumió al mando del gobierno de la Facultad Regional Paraná. Durante la ceremonia, el flamante decano ofreció un discurso en el que marcó los lineamientos de su gestión, rescatando el valor de la gesta de 1918 e invitando a pensar una segunda reforma universitaria. Aquí el discurso completo de Carrere.

“Una nueva etapa se inicia hoy. Esta cita que tenemos cada cuatro años debe ser motivo de festejo, porque como herederos de uno de los hechos culturales más importantes que se gestó en nuestro país, la Reforma Universitaria, cuyo centenario celebraremos en 2018, sigue teniendo plena vigencia la democracia universitaria que nos iguala a todos: docentes, graduados, estudiantes y no docentes, en la búsqueda de un destino común.

Esta nueva instancia nos compromete a proyectarnos hacia el futuro, siendo concientes de los objetivos de nuestra organización Universidad, de la experiencia adquirida, de las acciones realizadas, con aciertos y errores, y de los propósitos que hemos planteado a nuestra comunidad universitaria al momento de la campaña

Reflexión y acción marcarán nuestro camino.

Reflexión, porque es necesario entender nuestra misión: crear, preservar y transmitir los productos de los campos científicos, tecnológico y culturales para la formación plena del hombre, extendiendo su accionar a la comunidad para contribuir a su desarrollo y transformación, en términos de nuestro estatuto universitario. Es necesario entender el proceso histórico en que se desarrollan esas acciones. Y es importante entender que en la reflexión se sustenta el hacer.

La acción, porque representa los hechos concretos y retroalimenta el pensamiento. Ambos están en conexión en un círculo virtuoso.

La voluntad de la universidad, plasmada en su misión de forma en conocimientos, habilidades y valores ciudadanos para construir un porvenir de institucionalidad democrática, crecimiento económico y disminución de la pobreza y la desigualdad social, la coloca en un primer plano como protagonista de un escenario futuro.

Las funciones sustantivas de docencia, investigación y extensión deben producir resultados, pero el objetivo es hombres y mujeres plenos, profundamente sensibles a la realidad del medio del que forman parte.

En las puertas del centenario de la gesta de Córdoba, debemos fijarnos objetivos hacia la segunda reforma. Para abordar los mismos debemos cuestionarnos sobre aquello que está obsoleto, sobre lo emergente y sobre las cuestiones inalterables.

Hay sin dudas muchos aspectos que están obsoletos, menciono por caso la relación de los estudiantes con la información. Hay una parte importante de la enseñanza, la informativa, a la que los alumnos pueden acceder a través de nuevas herramientas. Aún así, las nuevas tecnológicas no hacen que se pueda prescindir del docente en el aula, somos los profesores y las profesoras los que debemos aportar las cuotas de valoración de esa información. La valoración y el análisis de esa información son, en este marco, la parte más importante del hecho educativo.

Con la reflexión y el diálogo de las dos partes más importantes del hecho educativo, a decir de Paulo Freire, educadores y educandos, incentivaremos la creatividad como capacidad de desarrollar.

Las nuevas tecnologías tienen su importancia, pero no nos resignemos a que el aula, los laboratorios y los distintos ámbitos de discusión en la academia, no tengan una dimensión real del encuentro físico. La idea del trabajo hoy adquiere otra dimensión, se pide creatividad, cooperación y habilidades en el aprendizaje. La realidad de la globalización es, fundamentalmente, el producto del progreso de la comunicación y de la velocidad de los  intercambios. Hoy en día conocemos lo que ocurre en cualquier parte del planeta en el  instante mismo en que se producen los hechos, pero sin duda genera obsolescencia muy rápido. La universidad tiene que estar atenta y debe combatir esa obsolescencia en los sistemas educativos.

Lo que debe mantenerse inalterable es el compromiso de la universidad con el desarrollo, con la realidad social, con la calidad académica y con la democracia.

Para llevar a cabo la tarea en nuestra facultad en el ámbito académico nos proponemos atender las condiciones que garanticen el efectivo acceso al derecho de ingreso irrestricto a la universidad, el aumento de la matrícula, la permanencia y la mejora de los niveles de graduación.

Centraremos la atención en la gestión pedagógica y en la formación de nuestros docentes. Es indispensables que nuestros profesores y profesoras se sitúen en la perspectiva de la evolución de la ciencia, de las tecnologías y de la sociedad para saber de qué modo hay que formar a los futuros ingenieros.

Debemos hacer que los docentes se preocupen por los procesos de enseñanza y de aprendizaje, asimismo iniciaremos el análisis sobre la generación de nuevas carreras de pre grado, grado y posgrado.

En particular, sobre la formación de grado, hace más de 30 años que tenemos las misma ingenierías y entendemos que no estamos dando las respuestas en lo que hace a la formación de profesionales en determinadas áreas. Respecto a la formación de posgrado es necesario analizar la realidad en que desarrollan su tarea nuestros egresados y sus necesidades de capacitación. Vamos a poner en marcha mecanismos de consulta que permitan hacer más eficiente la toma de decisiones en la formulación de carreras de posgrado, a la vez de atender las necesidades de los docentes de formarse en ese nivel.

La facultad debe interactuar con el sector productivo y el Estado, debemos atender las demandas e intereses de ambos. Formamos profesionales para la vida activa y las políticas de crecimiento, desarrollo, ligan la productividad de las empresas con el interés nacional. Es necesario, por tanto, profundizar la vinculación con el Estado en sus distintos niveles, con las empresas, con las asociaciones profesionales, abrirse a la comunidad y ser parte de ella.

Debemos escuchar, participar de los distintos foros, hacer oír nuestra voz, integrar a la universidad con la sociedad y elaborar respuestas útiles a las distintas problemáticas, generando un ambiente propicio para los procesos de innovación científica y tecnológica.

La vinculación con el resto de universidades de la provincia y regionales hermanas de la Universidad Tecnológica Nacional merecerá una especial consideración. La profundización del trabajo conjunto y los distintos programas de cooperación estarán presentes en la nueva agenda. En este sentido quiero destacar que será prioritario para nuestro gobierno concretar las obras necesarias para poner en funcionamiento el Centro de Formación Académica situado en el predio cedido por el ente interprovincial Túnel Subfluvial, en un emprendimiento conjunto con la Facultad Regional Santa Fe.

La investigación y la transferencia serán áreas a fortalecer. La investigación debe servirnos para la generación de conocimiento, pero no para enciclopedismo, sino que debe vincularse a la problemática del medio en que estamos insertos, las necesidades sociales, los requerimientos de la industria local y regional. Los proyectos de investigación que se formulen deberán estar inscriptos dentro de estos conceptos.

Sabemos que debemos formar investigadores y mejorar la gestión de los proyectos en curso, rápidamente tomaremos las medidas necesarias para categorizar docentes en los distintos  sistemas de categorización y, en un trabajo integrado de las distintas áreas, debemos hacer más eficiente la asignación de recursos.

Aprovecho la presencia de autoridades nacionales para señalar que la búsqueda de eficiencia en la gestión de proyectos debe ser una tarea conjunta del rectorado y las facultades. No modernizar este aspecto de la administración, es condenar a muerte a nuestro incipiente sistema de ciencia y tecnología.

La mirada más atenta estará en los estudiantes, el alma de la universidad y el colectivo más importante de ella. Antes mencionaba como objetivo la formación integral, porque no se trata solamente de su participación en el aula, por eso tenemos políticas activas que permite que participen en actividades deportivas, en intercambios académicos, en pasantías, en proyectos de extensión e investigación. Promovemos la atención primaria de la salud, otorgamos becas, los alentamos a involucrarse en los centros de estudiantes, en los consejos y las agrupaciones porque también deben asumir la responsabilidad de formarse como dirigentes para conducir el futuro de la universidad. Queremos que sientan la realidad del hecho universitario.

En el área de administración destaco el fuerte compromiso de incorporar el concepto de la mejora continua en los procesos e implementar sistemas de control de calidad. Nos ocuparemos de que esas mejoras se den en un contexto de trabajo integrado y de desarrollo equilibrado de las distintas áreas. Nos interesa que nuestros compañeros no docentes puedan  formarse en la Universidad Tecnológica Nacional. Vamos a dar continuidad al dictado de la Tecnicatura y prontamente vamos a iniciar el proceso de la implementación de la Licenciatura en administración y gestión de instituciones de educación superior.

Antes de finalizar, quiero agradecer a todos, a quienes creyeron que podía llegar hasta acá, a mis profesores, a mis maestros, a mis colegas, a los compañeros de ruta que nunca bajaron los brazos, a la militancia de las agrupaciones porque con sus ideas mantienen viva la esperanza de un futuro mejor.

A los compañeros de trabajo, que nos han enseñado tanto en estas semanas y lo van a seguir haciendo en el tiempo que viene. Y muy especialmente, al sostén de siempre, de todos los días mi familia.

Quiero dedicar este pequeño logro a doña Ema, a don Manuel y doña Delia, algunos de ellos no terminaron la escuela primaria, pero tuvieron claro que con su esfuerzo y su trabajo podían mejorar sus condiciones de vida y la de su familia. Y esta idea la transmitieron a sus hijos. Uno de sus nietos asume hoy esta gran responsabilidad.  Amigos y amigas tenemos que ocuparnos de que las nuevas generaciones tomen este ejemplo.

Cada uno de los que componen esta facultad estarán pensando en los logros obtenidos, en las materias pendientes y en las metas que debemos alcanzar. Todos tendrán distintas visiones y es lógico que así sea. El interés común se construye desde la diversidad, con miradas distintas, pero en un marco de diálogo y entendimiento del otro.

Créanme que vamos a dejar la piel en estos años que vienen para que esos pilares podamos transitar el camino del crecimiento y el desarrollo institucional.  Me entusiasma que lleguemos al 29 de diciembre de 2021 y podamos decir que lo conseguido hasta allí sea el resultado no de un gobierno o de la gestión de un decano sino de todos los que componemos la Regional Paraná de la Universidad Tecnológica.

Estoy convencido de que el camino que comenzamos a transitar es el correcto, así lo entendió la asamblea de la facultad y vamos a honrar ese compromiso.

El proyecto al que convocamos invita a rescatar la utopía que nos moviliza. Y si nos preguntamos qué es la utopía, aparece como referencia obligada la respuesta que en algún momento esbozó el cineasta recientemente fallecido, Fernando Birri, y que rearmara el genial Eduardo Galeano: “la utopía está en el horizonte, por mucho que camino nunca la alcanzaré.  Entonces ¿para qué sirve la utopía? Para eso sirve, para caminar.

Estimados amigos, muchas gracias, felicidades y hasta cualquier momento”.

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