El mensaje del decano

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Alejandro Carrere, decano de la UTN Paraná, planteó los desafíos que tienen hoy los herederos del espíritu reformista de 1918 y realizó también un balance de las iniciativas centrales de la gestión que lleva adelante. “La sociedad tiene grandes esperanzas en lo que ustedes pueden hacer, asuman su tarea no sólo con responsabilidad háganlo también con alegría”, dijo Carrere a los egresados. Aquí el discurso completo del decano en la 35° Colación de la UTN Paraná.

 

En primer lugar, quiero felicitar y agradecer a todo el equipo de gente, y a sus responsables, que han hecho posible este maravillo acto, de las secretarías de extensión, de bienestar universitario y académica, al área de graduados, al departamento de mantenimiento, a la nueva FM Universidad 105.7. Para ellos pido un gran aplauso.

Nos toca hoy como Universidad homenajear a quienes transitaron un camino iniciado hace algunos años y lo hacemos en este hermoso salón de la institución donde nació, en el año 1964, lo que hoy es la Facultad Regional Paraná. Aquí está parte importante de nuestra historia. Quiero expresar el agradecimiento de la UTN a la Escuela Normal “José María Torres” y a la UADER por facilitarnos este espacio.

Celebramos el cumplimiento de una de las finalidades fundamentales de la universidad: formar hombres y mujeres capacitados que por el ejercicio de sus profesiones van a ocupar roles protagónicos, en algunos casos estratégicos, de conducción y liderazgo en distintos estamentos de la vida social.

Para los profesionales que hoy  agasajamos, haber llegado hasta aquí representa uno de los objetivos más importantes que hayan alcanzado y seguirán otorgándole un valor esencial a este logro durante toda la vida.

Formalmente hoy egresan ingenieros e ingenieras civiles, en electromecánica y en electrónica, técnicos superiores en electrónica, técnicos superiores en programación, técnicos superiores en equipos viales, mineros y agrícolas, posgraduados en higiene y seguridad y por primera vez técnicos superiores en Administración y Gestión en Instituciones de Educación Superior – en este caso personal no docente que ha estudiado en la misma UTN y el que a partir de este título podrá hacer un aporte cada vez más significativo desde su trabajo diario.

Están acá las y los profesionales del centenario de la Reforma Universitaria. Y no quiero dejar de mencionar este acontecimiento de real trascendencia histórica.

La Reforma Universitaria de 1918 transformó y modificó el mapa de las representaciones políticas y la cultura en el ámbito de la educación superior. Significó el real ingreso de los sectores medios a la discusión de lo público en la Argentina y en gran parte del continente. La Universidad asumió desde ese momento responsabilidades determinantes en función del desarrollo del país.

En lo político organizacional, la vigencia de la reforma está presente en la vida cotidiana de la universidad: autonomía, cogobierno, participación de cada uno los claustros. Esto último se pone de manifiesto en el día a día, en el accionar que llevamos adelante de manera solidaria: el resultado que hoy vemos tiene detrás un no docente que abre un aula a las 7 de la mañana y la mantiene en condiciones; un docente que da clases, que investiga, que publica los resultados de su trabajo; un graduado que forma parte de un equipo que pone en órbita un satélite; una ingeniera que proyecta y ejecuta con otros profesionales los puentes, los túneles y las rutas que permiten comunicar nuestras ciudades y pueblos. Todo este esfuerzo se hace de manera colectiva. Y en esta consideración también resulta necesario destacar el esfuerzo que hace la sociedad en su conjunto, a través del pago de sus impuestos, para que sigamos sosteniendo orgullosamente la universidad no arancelada, y por la cual tenemos que seguir trabajando duramente para que los más pobres también lleguen a esta instancia y se gradúen. Siento la responsabilidad de ese trabajo y la alegría de la militancia por seguir manteniendo esta maravilla que ha construido la sociedad argentina, que es la universidad pública. Lo digo con orgullo, como hijo de trabajadores y nieto de vascos y tanos semi analfabetos. Sigamos haciendo todos los esfuerzos necesarios para que las generaciones que vienen tengan esta oportunidad.

¿Qué hacemos los reformistas de 2018 para que las y los estudiantes de nuestra Facultad Regional Paraná accedan a una educación de calidad e implicarnos en el desarrollo de la región?

Nos ocupamos de la formación de las y los docentes: por primera vez luego de más de diez años hemos lanzado un plan integral de capacitación en nuevos modelos pedagógicos.

Pusimos en marcha un gran número de concursos para la regularización de las plantas docentes, sólo superado por los realizados en la etapa de normalización del período 1983 –1985, y nos ocupamos de gestionar las reválidas de cargos concursados atrasadas desde hacía mucho tiempo por desorden administrativo.

Trabajamos con nuestros estudiantes fomentando su participación en actividades de innovación, de emprendedorismo, en foros nacionales de estudiantes de las distintas carreras, en actividades culturales y deportivas, animándolos a llevar sus producciones a congresos de especialidad junto a sus docentes.

Estamos reorganizando las estructuras administrativo – académicas, en procura de su modernización. Y, aprovechando el potencial de formación y la capacidad de nuestros no docentes, estamos realizando concursos de planta administrativa con reglas claras y transparentes, respetando el convenio colectivo de trabajo.

Ante el recorte que durante este año se realizó sobre las becas para estudiantes y graduados que participan en proyectos de investigación, hemos tomado la decisión sin dilaciones y sin mezquindad política de cubrir esos fondos con recursos propios de la facultad.

Nos hemos vinculado con las escuelas secundarias. Fuimos a buscar a los potenciales ingresantes, a quienes les mostramos qué hacemos en la UTN y qué se puede transformar desde la ingeniería, teniendo como resultado un récord de inscriptos en la modalidad semi presencial del curso de ingreso.

Estamos trabajando fuertemente en la vinculación con el Estado en todos sus niveles, con las empresas, con las asociaciones y los colegios profesionales. La Facultad Regional Paraná está presente hoy en muchos foros de nuestra ciudad y nuestra provincia, ocupando los espacios que le corresponden.

Todo esto hace que mejore la calidad académica.

De esa manera, trabajando, acompañamos el proceso que llega hasta la graduación de todos estos jóvenes.

Ciertamente que las condiciones no son las mismas que hace cien años. Vivimos una etapa histórica que se distingue de otras por la velocidad con que se producen los cambios. Muchos estudios sostienen que nuestra sociedad duplica el conocimiento cada año, incluso algunos manifiestan en que ese período se ubica en 12 horas. Para que tomemos conciencia: al comenzar el siglo XX el conocimiento se duplicaba con cada siglo. De manera entonces que gran parte de los conocimientos que adquirieron estas jóvenes promesas, ya están envejeciendo. Personalmente creo que la velocidad de los cambios no siempre se traslada en igual medida hacia el bienestar general de nuestra sociedad y de la humanidad.

Entonces, ¿en qué competencias debe formar la universidad reformista ante esta realidad? Debemos formar a personas dispuestas a convivir con los cambios y a formar parte de equipos multidisciplinarios, que trabajen en forma colaborativa y productiva. Y que además puedan trasladar los valores que esas formas implican a otras situaciones de la vida personal y comunitaria, porque de esta manera será más sencillo enfrentar los cambios sociales y asumirlos con responsabilidad.

Lo que debe mantenerse inalterable, y ese mensaje debemos dejar a los estudiantes, es el compromiso de la Universidad con el desarrollo, con la equidad social, con la democracia, con la generación herramientas que sirvan para la transformación social en un país que tiene muchas dificultades.

Egresadas y egresados 2018: este legado que reciben debe ser mejorado y potenciado para las generaciones que vienen. Hacerlo es parte de su responsabilidad ética.

A los agasajados de hoy también les quiero decir que siguen formando parte de la UTN FRP. En este momento no los estamos despidiendo, les estamos dando la bienvenida a un nuevo claustro, el de los graduados. Alguno que otro tal vez esté ya integrado en funciones docentes o de investigación.

Esta es la casa  de la ingeniería en Paraná -como me gusta decir- y seguirá siendo su lugar para que vengan todas las veces que lo consideren necesario, a seguir estudiando, a vincularse, a interrelacionarse con los docentes y a entusiasmar a los nuevos ingresantes.

La sociedad tiene grandes esperanzas en lo que ustedes pueden hacer. Asuman su tarea no sólo con responsabilidad, háganlo también con alegría. Y tengan en cuenta y ocúpense de que sus creaciones, desarrollos e innovaciones sean de utilidad para hacer sociedades más libres e igualitarias.

Muchas gracias, felicitaciones y hasta cualquier momento.