Néstor “Yuyo” García: los sueños, la ley y la inspiración de Micaela

895

El decano de la Facultad Regional de Concepción del Uruguay y titular de la Fundación Micaela García, visitó el viernes la UTN Paraná y ofreció una charla en el Aula Magna.

El papá de Micaela -asesinada el 1 de abril de 2017- tuvo una instancia previa de atención a medios de comunicación de la ciudad, que llegaron hasta la facultad a raíz de su visita y también una emotiva entrevista con el programa “Demasiada optimista”, de FM Universidad.

A pocas horas de cumplirse dos años del feminicidio de Micaela, Néstor “Yuyo” García se dispuso a comenzar la charla sobre la “Ley Micaela”, graficando el sentido de pertenencia que atraviesa a todas las regionales de la UTN al mencionar que se sentía “en casa”, para luego confesar lo movilizador y doloroso que significaba para él hablar de la historia y los sueños de su hija. Entonces se sirvió una copa de agua y comenzó hablar.

Un poco antes aún, el decano de la UTN Paraná, Alejandro Carrere, le dio la bienvenida a “Yuyo” García y definió a su colega como “un militante de la vida” y un ejemplo en la increíble tarea de “transformar un dolor tremendo en acciones positivas para toda la sociedad”.

En ese marco, además, Carrere se refirió al Protocolo Contra la Violencia de Género sancionado por la UTN y dio lectura a una reciente resolución de esta regional que pone en funciones a la comisión responsable de aplicar dicho protocolo y que será dirigida por Martín García, secretario de Bienestar Universitario de esta casa de estudios.

Con la foto de Micaela en la pantalla, “Yuyo” comenzó por hablar de qué modo la voz, la mirada y la militancia de ella están presente en su vida.

“Cada decisión que tomo se me pone en la cabeza qué pensaría ella y no me lo puedo sacar”, dijo y entonces revisó algunas de las cosas que Micaela pensaba y decía. Temas de su conversación y su modo de ver el mundo. “Yuyo” cita a su hija. La citó anoche en el Aula Magna. Mica decía: “Tendríamos una sociedad mucho mejor si cada uno hiciera bien lo que le toca, cambiando el pequeño mundo que nos rodea”. Entonces él la definió: “Micaela militaba para que los chicos sueñen, ella era una gran soñadora”.

Para hablar de su forma de ser eligió contar su experiencia en el deporte. Micaela practicaba danza, pero después eligió gimnasia, primero aeróbica y luego deportiva. Su papá pensaba que por sus características físicas -“ella era alta, de piernas grandes, no tenía el cuerpo típico de las gimnastas”- no iba a durar mucho en la actividad. Pero Micaela fue campeona argentina, participó en competencias continentales y ecuménicas. Y dejó todo, dijo “Yuyo”, cuando ya había resuelto dedicarse fuerte a la militancia.

“Estaba clasificada a un mundial y dejó porque le quitaba tiempo para militar en el barrio”.

Después de la semblanza de su hija a partir de sus palabras y sus formas de mirar, “Yuyo” García fue a la génesis de la Ley Micaela, promulgada el 10 de enero de este año y dirigida a generar instancias de capacitación en perspectiva de género, obligatorias, en los tres poderes del Estado nacional.

En principio recordó que esta ley ya estaba en la mente de la ministra de la Corte Suprema de Justicia, Carmen Argibay; pero también refirió a antecedentes y acuerdo continentales que referían a la necesidad de impulsar instancias de capacitación contra la violencia machista.

“Yuyo” García recordó el proceso legislativo y las diferentes propuestas que había desde todas las bancadas, incluso precisó cómo fueros las votaciones: 171 afirmativos, contra uno negativo (el salteño Olmedo), en Diputados y 59 afirmativos contra 0 negativos en el Senado.

El organismo de aplicación (Instituto Nacional de la Mujer), los tiempos que establece la norma, los controles sobre los resultados de las capacitaciones, la obligatoriedad no solo para funcionarios sino para todos los empleados de los tres poderes, fueron alguno de los aspectos que fue desarrollando García. También habló de la necesidad de que los estados provinciales y municipales adhieran a la Ley Micaela y puedan implementarla en sus territorios.

La participación en todo el proceso de la creación de la ley que lleva el nombre de su hija, hizo que “Yuyo” y su esposa encontraran en ese tránsito expresiones sobre Mica que no habían imaginado: desde un encuentro de chicas radicales en Lanús que llevaba su nombre (siendo que Micaela era militante peronista), hasta un espacio comunitario en la ladera de un cerro, en Tilcara, que se llama Micaela García.

“No nos deja de sorprender cada día”, dijo “Yuyo” y hablaba, claro, de ella. De lo que ha generado Micaela, pero también de su modo de estar presente.