Una columna de cientos de personas, de todos los claustros de la Facultad Regional Paraná, marcharon este martes en la histórica movilización en defensa de la universidad pública realizada en la capital entrerriana, que tuvo masivos niveles de participación en todas las provincias argentinas y su imagen más impactante a través de la convocatoria a Plaza de Mayo en Buenos Aires.
“Siento mucha emoción de ser parte de esta movilización. Hay una gran convocatoria. Está visto que valió la pena el esfuerzo que hemos hecho para explicar las razones que han motivado esta movilización. Estas razones han calado. Hay un gran acompañamiento de la gente”, manifestó el decano de UTN Paraná, Alejandro Carrere, consultado por los medios.
La convocatoria de la comunidad académica de esta casa de estudios se fijó en la esquina de Andrés Pazos y Salta, a las 15.30 de este martes. Minutos después de la hora señalada, cientos de manifestantes, con representación estudiantil, docente, nodocente, de graduados, pero también de familiares de utenianos, remontaron calle Urquiza hasta Plaza 1° de mayo, donde confluyeron todas las universidades y organizaciones participantes de un hecho histórico.
La manifestación ocupó más de ocho cuadras a medida que se fue desplegando con destino a Casa de Gobierno y se pudo ver en su real magnitud una vez que todos los asistentes ocuparon Plaza Mansilla.
El documento al que se dio lectura dejó en claro el posicionamiento de las organizaciones convocantes: el recorte del presupuesto universitario se enmarca en un proyecto de país. Se afirmó que el Pacto de Mayo, la Ley Ómnibus y el DNU Nº 70 constituyen la base de una Argentina que cede su soberanía, “enriquece a las grandes corporaciones” y profundiza “la desigualdad social”.
“El presupuesto universitario está en los niveles más bajos de su historia. No se puede garantizar el funcionamiento de nuestras instituciones”, se reclamó en el documento que advirtió además sobre la imposibilidad de desarrollar políticas de bienestar estudiantil (becas, comedores, residencias) en un contexto de fuerte deterioro del salario y aumento del costo de vida.
También se puso el acento en el derrumbe del sueldo docente universitario y preuniversitario; y en el vaciamiento de las instituciones de investigación y desarrollo científico técnico. Párrafo aparte hubo para las medidas de “criminalización de la protesta” y particularmente se cuestionó el “protocolo antipiquetes” de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
“Esta gran marcha universitaria es un puntapié inicial. Vamos a continuar movilizados camino al 1º de mayo y al paro nacional del 9 de mayo convocado por la CGT contra el plan hambreador y represivo”, continuó el texto que reiteró el clamor por “la alianza obrero estudiantil”.









