Matías Gareis: vocación, esfuerzo y una convicción profunda sobre el valor de la universidad pública

315

 

El reconocimiento al mérito académico 2024-2025 otorgado por la Universidad Tecnológica Nacional que acaba de recibir, encuentra a Matías Gareis en un momento de madurez profesional, pero también lo invita a mirar hacia atrás. A repasar un recorrido que empezó mucho antes de su título como Ingeniero Electrónico por la UTN Paraná: comenzó en la escuela secundaria, cuando las matemáticas y las ciencias naturales empezaban a marcarle una orientación posible.

“En los últimos años de la secundaria estaba decidido a estudiar una carrera de ciencias exactas, algo con matemática y un poco de ciencias naturales. Era lo que me iba bien y lo que disfrutaba estudiar”, recuerda. Esa búsqueda, casi intuitiva al comienzo, lo llevó a explorar las ingenierías disponibles en la región. Le interesaban electrónica, informática y sistemas. “Me despertaban interés, era algo natural”, explica.

La elección final —Ingeniería Electrónica— se sostiene en una intuición que, con el tiempo, se confirmó: “Electrónica abarca bastante de todo. Das un poco de sistemas, un poco de informática y lo propio de la electrónica. Fue por eso que me decidí, aun sin estar 100% seguro de si iba a gustarme. Por suerte, me gustó mucho, y hoy no me arrepiento para nada”.

El camino en la Facultad: amistades, constancia y una comunidad que sostiene

Matías ingresó a la UTN Paraná sin conocer a nadie. Ese dato, que podría haber sido un obstáculo, terminó siendo el punto de partida de un vínculo clave en su trayectoria. “En primer año ya me hice un grupo de amigos y compañeros. Con ellos me recibí al final de la carrera, y seguimos siendo amigos hoy. Tener un grupo así te ayuda a seguir adelante y a superar los momentos difíciles”.

La vida universitaria estuvo atravesada por esa red de apoyo, pero también por una convicción firme sobre el valor de la educación pública. “La universidad pública te permite desarrollarte, profesionalizarte, adquirir conocimientos. En mi caso particular, si no hubiera sido por la universidad pública, no creo que hubiese podido estudiar una carrera como Ingeniería. Te da muchas herramientas para después insertarte en el mercado laboral con mejores posibilidades”, afirma.

Trabajo, docencia y vocación por seguir aprendiendo

Hoy, Matías trabaja en ENERSA, en el área de Sistema SCADA, el sistema encargado del monitoreo de la red eléctrica de toda la provincia. “Estoy más en la parte de sistemas, en que ese sistema funcione para un centro de control operativo”, detalla.

Pero su vínculo con la UTN no terminó con el diploma. La docencia, que lo atrajo desde sus años como estudiante, es parte activa de su presente: “Estoy trabajando en la facultad como ayudante de Análisis Matemático II. También participo como profesor en los seminarios de ingreso. Siempre me interesó la docencia”.

Un reconocimiento que llega como síntesis

Sobre el premio recibido, Matías es directo: no fue algo que buscó. “Nunca tuve en mente recibirme con el promedio más alto. No era mi objetivo. Creo que se dio como consecuencia del esfuerzo y la dedicación”.

Aun así, el reconocimiento lo emociona:
“Siempre es un honor. Está bueno que se reconozca el esfuerzo que uno puso durante la carrera. Me pone muy contento. Es un premio a la dedicación de todos estos años”.